domingo, 27 de octubre de 2013

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

CruxSancta: Los Segundos Escrutinios de un Presbítero en el CNC (parte 1)

lunes, 7 de octubre de 2013

CruxSancta: Del porqué afirmamos que el Camino Neocatecumenal Desobedece a la Iglesia

CruxSancta: Del porqué afirmamos que el Camino Neocatecumenal Desobedece a la Iglesia

EXPERIENCIAS NEOCATECUMENALES

SEÑORES:
CATOLICOS EN GENERAL.
Ref: Camino Neocatecumenal (experiencia).

 “Lo que tiene de Cristiano el Camino Neocatecumenal, no le pertenece es    Patrimonio de la iglesia. Y lo que tiene de original y particular no es Cristiano”.
Inicie catequesis del camino Neocatecumenal el 21 de Abril de 1.997, hace ya 16 años, inicialmente mi catequista fué Octavio Blanes; hombre adulto en la fe, con un gran discernimiento y una postura profética que inquietaba o inquieta al más escéptico de los bautizados o a los deseosos de abrir la ventana espiritual de sus vidas. Español, profesional, bien hablado y admirable en su posición y pasión por el Camino Neocatecumenal; itinerante para América latina, viudo, amable y de buen trato a los hermanos.
Con esta visión inicial entre a las mieles del Camino y del encuentro con nuestro Señor Jesucristo, proyectando de mi vida un verdadero cambio a través de la palabra, que fue haciendo eco en mi interior e intentando cada día abrir más mis oídos para entrar en la escucha de la palabra, con la firme esperanza de que el Señor hiciera viva su palabra en mis acontecimientos. Soy un hombre mayor de 50 años inicie al camino a la edad de 42 años y no como dicen los hermanos (nací hace 42 años), después de pasar por una vida llena de altibajos tanto materiales como espirituales, de joven fui educado en escuela pública, huérfano de padre a los 4 años de edad, por fallecimiento de mi padre en un “absurdo” accidente de tránsito (más adelante explicaré porqué absurdo entre comillas). De la escuela pública a la educación media en Colegio de la comunidad de los Salecianos (Colegio Champagnat, de los Hermanos Maristas) y los últimos años del bachillerato en colegio oficial del estado (Colegio Santa Librada). Conocí todo tipo de amigos de diferentes clases sociales, culturales y económicas. En la infancia participé de la comunidad eclesial de mi parroquia San Vicente de Paul (Cali, Colombia) allí fui acólito por un par de años de manera desinteresada y con el orgullo de sentirme servidor de la Iglesia a corta edad (9 años) era un tiempo especial cuando descubría el amor de Dios hacia mí, con la alegría de aquella primera comunión y mi grupo de amiguitos en una fiestica fantástica y emocionante.
Mi madre una espectacular creyente, viuda a los 42 años, fiel a su familia y a su credo, no se derrumbó por la viudez y a cargo de sus 8 hijos (el mayor de 17 años hasta el menor de 7 meses) supo con la ayuda de Dios y sus escasos recursos académicos, educar y sacar adelante a todos sus hijos. Gracias al Señor que nuestro padre había sido un fiel Católico, exitoso en los negocios y dejó una buena herencia que sirvió para el gran reto de mamá en la educación y formación de sus 8 hijos; sin tener que buscar ni por dinero ni por compañía, ningún segundo esposo, viuda y sola vivió 50 años más hasta la edad de 92 años. El legado más importante para mamá fue la transmisión de la fe Católica como ella la conocía, así es que todos los hijos fuimos bautizados, confirmados y casados por el culto Católico y aún permanecemos en el.
Como les había dicho inicie el camino hace 16 años, cuando intentando un acercamiento más profundo a la palabra viva que es Cristo Jesús y cansado de practicar la religiosidad natural transmitida por mi madre, busqué en varios grupos Cristianos reactivar mi fe, pero fue inútil, y de regreso, inconforme, de un culto Cristiano al que me habían invitado sentí la necesidad urgente de visitar mi parroquia y bajo un intenso aguacero, junto con mi esposa entramos al templo, El Divino Niño de mi ciudad, Cali, Colombia. Al final de la Eucaristía apareció providencialmente en el ambón el señor Octavio Blanes, el catequista que con mucha sabiduría y don de Dios nos invitó a la catequesis del camino Neocatecumenal, estuve muy atento y quede convencido y motivado para hacer este itinerario de conversión.
Como nos ha pasado a todos los primeros meses son una verdadera luna de miel, el compartir con otros hermanos desconocidos entre si pero que con el tiempo íbamos exponiendo nuestra vida en la comunidad y nos dábamos a conocer más que en nuestras propias familias, fue una experiencia emocionante e inolvidable. Mas adelante vivimos el primer escrutinio, muy impactante por el anuncio y la catequesis de los bienes, después el Shemá, paso muy estético y de un gran valor espiritual, y posteriormente el primer 2º escrutinio, el cual no pase o mejor no pasamos mi esposa y yo, las razones solo los catequistas las saben, quizá mi fe era fría todavía y estaba inmaduro para el paso siguiente, o tal vez la venta de mi pulsera de oro, que tanto protegía y cuidaba como mi más grande tesoro, y recibir un pago mínimo comparado con su costo real, pago que luego entregaría a los pobres, no fue suficiente para asimilar esa parábola del joven rico Sin embargo mi ánimo no bajo y continué con el itinerario pasando a otra comunidad.
Transcurrieron más de 2 años en los cuales ingresé a la Universidad Católica con el ánimo de estudiar Filosofía y Ciencias Religiosas, cursé 4 semestres y cuando iba a ingresar al 5º semestre, por razones institucionales, me fue negada la ½ beca que tenía en la U. desde el 1er semestre, por buenas notas, con un promedio por encima de 4.5 puntos sobre 5, inexplicablemente el rector me informó que las becas habían quedado suspendidas y no pude continuar dado que mi hija estaba ya en los primeros semestres de Universidad en la San Buenaventura y el presupuesto no alcanzaba para los dos, decidí retirarme de la Unicatólica y dos meses después nos tocó el segundo 2º escrutinio, con el mismo catequista Octavio, con su equipo y el padre Agustín. Dudaba en ir a este escrutinio y me embargaba una duda en cuanto a la veracidad del camino y si valía la pena seguir en ese paso, pero ya era mucho lo que había recibido de palabra y mi vida empezaba a transformarse, ya no era un borracho como antes, cambié de amistades, el Señor me estaba enderezando la vida, deje algunos ídolos como el futbol, el dinero pasó a un segundo plano; aunque continuaba con la batalla contra la carne. Aun así, decidí asistir al escrutinio, después de hablar con Guillermo, un hermano de otra comunidad, y con el párroco Pbro. Alvaro Franky quien es el representante y responsable en la Arquidiocesis para el Camino Neocatecumenal.
Como dije decidí arriesgar en la verdad y en mi matrimonio, y junto con mi esposa estuve en todo el escrutinio, pase como digo yo al sanedrín o tribunal escatológico y fui escrutado sin pena ni gloria, contando los cambios que había hecho el Señor en mi vida y también la venta de mis dos pares de botas texanas una de ellas de piel de serpiente; además de ropa de feria que eran mis atuendos favoritos en fiestas y carnavales y casi toda la ropa convencional, quedando con unas pocas mudas, todo por unos pocos pesos y dándolo a los pobres. Pero en el escrutinio a mi esposa, no pude soportar la presión que hacía sobre mi alma, mi espíritu y mi corazón un antiguo pecado de infidelidad o adulterio, una aventura que había tenido guardada y escondida con la cual el demonio me tenía engañado, fue algo momentáneo que no trascendió a nada y ocurrió en los primeros meses de inicio en el Camino, precisamente esta realidad me hizo reflexionar y me aleje de la persona que me seducía a continuar en el pecado, fue una aventura material de unos pocos días, 2 o 3 encuentros, hace más de 15 años y nunca volvió a ocurrir algo así en mi vida. Todo este pecado ya lo había puesto en manos del Señor, a través de los actos penitenciales y ante el Sr. Obispo coadyutor de mi ciudad, con la debida absolución, pero me entristecía el recuerdo y mi alma no podía descansar, al punto que días antes del escrutinio en la pascua, pude hablar con el hermano Guillermo de la 2ª comunidad y con el padre Alvaro, el párroco, quien me manifestó que si me sentía capaz de asumir el riesgo y confiaba en el poder de Dios, que aprovechara el escrutinio que se avecinaba y pidiera perdón a mi esposa. Precisamente eso hice,  cuando el catequista terminaba de escrutar a mi esposa y me pidió que me levantara que si tenía algo que decir, aproveche y dije así: “lo que voy a decir no había tenido el valor de decirlo a solas ni en muchos años, pero hoy me apoyo en esta comunidad y delante de estos catequistas quiero pedirle perdón a mi esposa, por la infidelidad que tuve hace muchos años”.  Sentí que la vida se me partió en dos, como si se hubiera rasgado el velo, era Cristo mismo que hacía posible este acontecimiento, que como es apenas lógico mi esposa no pudo soportar, mucho menos comprender y la herida moral que recibió fue tan grave que Salió del recinto maldiciéndome y renegando de la vida, todo fue un caos, el catequista le alcanzo a preguntar a Diana, mi esposa, que si quería pasar el escrutinio, pero ella le dijo que no, y él le manifestó que mirara bien que quizá tenía un pecado igual o mayor que el mío, ella rabiando de soberbia se retiró. Terminada esta reunión me fui a casa y esa noche fue fatal, Diana estaba encolerizada, rompió con una piedra los vidrios de mi carro y luego me amenazó de muerte con un cuchillo en su mano, yo le dije tirado en un sofá “no ensucies tus manos con esta porquería de hombre que he sido yo”.
Se imaginaran que después de todo esto, de su terapia psicológica y demás, Diana no quiso volver al camino. Todavía me pregunto si fui necio al causar tanto dolor, o quizá tonto que haya solicitado ese perdón, o no fue la forma, en fin así lo quiso el Señor, lo cierto es que aunque continuamos juntos, no he sentido el perdón y como lo dijo ella “ni en la tumba te perdonare”.  Mi vida se tornó agridulce, pero continué en el camino con el grupo de hermanos que no pasamos y fuimos a otra comunidad.
Siempre expuse mi vida en la comunidad, y me gustaba reemplazar a los salmistas cuando no asistían o necesitaban apoyo, con mi guitarra y mi voz de tarro como lo llegaron a decir algunos hermanos, otros me animaban a ensayar para mejorar, a unos les gustaba mi tono y me defendían y varios decían que no hiciera los cantos; así mismo pasaba con las catequesis de los temas, las oraciones, peticiones, moniciones, giros de experiencias y demás, a algunos les gustaba y decían que podía ser un buen catequista a otros les incomodaba y me criticaban de forma no fraternal, así lo sentía pero no me rendía.
En el año 2.012, se nos anunció el segundo escrutinio para esta comunidad, 3º segundo escrutinio para mí y los hermanos que veníamos de atrás, estuve pendiente, invite a mi esposa, en algún momento dijo que iría pero a la hora de arrancar, no quiso aduciendo que ella no había vuelto a caminar, en síntesis me toco ir solo. El equipo de catequistas era otro, el padre Hugo, Costarricense, la Sra. Magdaly, Colombiana, el padre José, Español, y un seminarista Italiano. El anuncio del escrutinio nos lo hicieron como en Septiembre, para realizarlo a finales de Noviembre, y llegó la hora de la convivencia, se nos recordó el tiempo de la ciega, de la puerta estrecha y del cierre de la puerta. Traté de participar con la mejor disposición posible en solitario esto me entristecía más aún teniendo en cuenta que antes de ir a convivencia, conformaba un equipo que llevábamos el tema de “David y el Reino”, solo nos faltó la convivencia de final de tema, pero a cambio tuvimos la convivencia de escrutinio, y luego lo de siempre, el menú de la encuesta sobre “las tentaciones” del pan, de la historia y de los ídolos. Les comentaré lo más relevante de mis respuestas, sin faltarle al secreto Arcano: a las seguridades; que cambiaron de dirección estando en el camino dije: “seguridad en mi juventud ya no porque han pasado los años y me estoy envejeciendo, ya mi cuerpo no es el mismo , ni mi presencia física es fresca y esbelta, ya aparecen las dolencias y mi trabajo físico no rinde igual (esto lo evidencié después de la convivencia de transmisión o de inicio de curso del 2.010 “los novísimos”). Seguridad en el trabajo, tampoco porque perdí mi trabajo hace 2 años y no he vuelto a tener un empleo estable, así mismo el dinero ha ido perdiendo prioridad en mi vida (no se puede servir a dos señores a Dios y al dinero). Seguridad en mi esposa, la perdí por mi confesión de pecado de infidelidad en el pasado segundo escrutinio, arriesgando perder el matrimonio por sacar a la luz de la verdad, que es Cristo Jesús, este pecado y  pedir el perdón” .
En la historia; no aceptaba que mi padre hubiese fallecido cuando yo tenía solo 4 años de edad, en un “absurdo” accidente de tránsito. No aceptaba el tipo de educación que impartió mi hermano mayor de 19 años, siendo huérfanos de padre, a mis seis años de edad me amarraba de los pies con una cadena atada a una reja. No aceptaba no haber hecho una carrera profesional cuando joven por estar en las locuras de la marihuana y el licor. No aceptaba la pelea que tuve con mi mejor amigo a los 19 años de edad, por tratar de ayudarle a obtener su libreta militar con un intermediario, quien le cobró un dinero; ya  a mi me había hecho el favor, pero con  mi amigo no le salieron las cosas bien, y me tildó de ladrón y me empezó a buscar pleitos físicos, al cabo de un año y tres agresiones físicas, la última terminó en una grave lesión personal que le causé con navaja y le incapacitó por perdida parcial de oído, a su vez yo recibí herida de bala en una pierna sin consecuencias mayores, por esto escape de Cali y me radique en Venezuela 7 años aproximadamente. No aceptaba no haberme podido casar joven con mi esposa por lo anterior. Y finalmente no aceptaba mi infidelidad o adulterio en los inicios de mi caminar”.
Durante el camino pude ver como cambiaron estos acontecimientos; la pelea que tuve con mi mejor amigo, a los pocos meses de iniciar el camino me encontré con el agredido y nos pudimos saludar de mano y preguntarnos por nuestras familias, el reconoció ser el causante de la pelea. En el matrimonio con mi esposa, la que de joven era mi novia, se realizó ya mayores después de mi fuga a Venezuela, aunque durante este tiempo ella se casó con otro señor, a mi regreso decidió separarse y solicitar la nulidad de ese matrimonio. Posteriormente nos casamos ya teníamos unión libre y una hija. En el estudio, empecé a los 46 años de edad a estudiar Filosofía y Ciencias Religiosas, pero a mitad de carrera me tocó interrumpir mis estudios por las razones antes expuestas, además en el segundo 2º escrutinio Octavio  el catequista, me mostró claramente que este estudio no era necesario para ganar la vida eterna. Final y principalmente en el adulterio, el Señor me permitió revelarlo en el segundo 2º escrutinio; esta es la mayor victoria de Cristo en mi vida “ fue como si se rasgase un velo, como el de la película de Mel Gibson, La Pasión de Cristo”.
A los ídolos dije: “son, el sexo, la pornografía, el futbol, el dinero, el culto al cuerpo, la casa, los hijos, el carro, los bienes o tesoros, la televisión y el licor”.  De los cuales los subrayados eran mi esclavitud, y de ellos el Señor me ayudó a cambiar durante el camino; En el futbol, porque desde que cambiamos la celebración de palabra para los días miércoles, no me volví a interesar por ver los partidos ni seguir de cerca mi equipo preferido, teniendo acción como socio de esa institución, no he querido volver y me encuentro inactivo”.  En el sexo ha sido una gran victoria de Jesucristo en mi vida, desde que encontré la palabra Romanos 7, 24:  (pobre de mí, quien me librará de este cuerpo que me lleva a la muerte) desde ese momento he podido soportar con humildad el desprecio de mi esposa por el acto conyugal. En los bienes el Señor permitió que arriesgara, y vendiera la pulsera de oro antes del primer 2º. Escrutinio, y las botas texanas con la ropa antes del segundo 2º. Escrutinio, otros bienes fueron robados (el resto de joyas, la cámara fotográfica), la casa donde vivo con mi esposa y nuestra hija, que construimos juntos  está escriturada a nombre de la hija; otra casa que construimos con aporte de ambos, nos sirvió de renta para terminar de pagar los estudios de la hija (Hoy abogada) después de esto me dijo mi esposa que la renta sería de ella y la tomó para sí, otros derechos herenciales que aún tenía, unos los transferí a mi hija y otro está en liquidación, precisamente la próxima semana puede que se venda la propiedad y siendo lo único que poseo, espero que el Señor me ilumine que debo hacer. En esto de los bienes y el dinero he podido experimentar que Jesucristo ha vencido desde la catequesis que escuche en la convivencia de inicio de curso en el año 2.010, que hablaba de la vejez la enfermedad y la muerte; y la presencia ante el tribunal de Cristo”.  Hasta aquí el resumen, aunque hay otros acontecimientos, pero como les dije cité los más notorios y en secreto Arcano, porque no contaré absolutamente nada de lo que dijeron los catequistas, quienes, les recuerdo, era un equipo nuevo, y no visitaron nunca la comunidad; solo para el Shemá y el Segundo escrutinio.
Pues bien queridos lectores ahora si les cuento porqué me decidí a hacer este relato, sucedió que durante la convivencia de este último escrutinio, tuve una primera gran preocupación, estaba ayudando a preparar la asamblea, es decir las sillas, y al terminar se me acercó el padre José, el Español y me dijo así: “Roberto, quítate esa camándula de tu cuello, eso no te queda, un buen Cristiano no necesita de eso” aunque le obedecí por respeto, me molestaba la insinuación, pero más aún me confundió como un sacerdote de nuestra iglesia Católica, me invitaba o mejor me ordenaba tal cosa, y me ofendía al saber que era regalo de mi hija y lo llevaba por muchos años conmigo. Pues en mi reflexión y oración de esa noche lo volví a mi cuello y aún lo tengo colgado.
Otra preocupación que ya había tenido en los otros escrutinios, pero ahora mas pronunciada, fue la rudeza y falta de caridad para con algunos hermanos en el trato por parte de los catequistas, ya se sabía de esto en otras comunidades. Pero lo verdaderamente sorprendente y de mayúsculo debate en mi pensamiento, es como a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia (D.S.I.) se puede concebir que al final del escrutinio, mencionen a seis hermanos que quedan por fuera del Camino hoy y por siempre, Yo, el primero. Solo hasta ese día después de 15 largos años, me daba cuenta que también podíamos ser excluidos de este itinerario, que tristeza embargaba mi alma, no tanto por mí sino por los otros cinco hermanos; terminé diciendo, “tengo la alegría de sentirme libre, pero siento el dolor ajeno de los excluidos”  y desde ese tiempo no hago otra cosa que salmodiar el salmo 42-43 Como la cierva, (“y cuando yo recuerdo, el alma se me llena de tristeza, como marchaba en medio de un pueblo en fiesta, porque te abates alma mia, porque tu gimes dentro de mí?...Espera en Dios, espera en Dios, que volverás a alabarlo”.
Amigos, les transmití con la mayor veracidad posible, una gran realidad, a mí solo me quedan incógnitas: ¿será que el Camino Neocatecumenal está hecho de seres perfectos o de santos?, o será que el único camino a la santidad es el Neocatecumenal? Cuantos santos de nuestra Iglesia han sido Neocatecumenos? Si de verdad es un camino de conversión y un itinerario de fe, ¿saben los catequistas cuando es el día y la hora de nuestro encuentro con Jesucristo?. Aunque hay otras vías, itinerarios, movimientos, acciones, grupos, apostolados y demás, en la Iglesia Católica laical, ¿será posible que en ellos, excluyan a los hermanos que comulgan la misma fe, sin faltar al cánon?, es decir, puede la Iglesia de Cristo Jesús ser excluyente? (excepto las faltas graves al cánon, o sea las causales de excomunión)?. Porque estamos hablando del Camino Neocatecumenal dentro de la Iglesia Católica, y en el ámbito laical, no de Comunidad Religiosa ni consagrada.
¿O será que falta ajustar o rectificar ciertas normas hechas por hombres? . entiendo la catequesis de “la Ciega de las Naciones” la de “la puerta estrecha que se cierra”, la del “árbol que no da fruto”, sé por experiencia propia que todos los arboles no dan fruto al mismo tiempo. Además de que vale cercenar el itinerario de fe de un pobre espíritu, que al final en su pobreza tomará la decisión voluntaria de retirarse?. (como ocurre a diario).
Hermanos, amigos, lectores; cualquiera que sea tu apoyo, tu altura o tu avance en la fe, no te acuestes en ella para desdibujar el panorama que aquí les bosquejo. Es verdad que el Camino Neocatecumenal ha llegado a millones de personas de diferentes países, pueblos, razas, culturas, etc. Y que da buenos frutos, por ejemplo: las comunidades en misión, las familias itinerantes, los jóvenes levantados a los seminarios, las hermanas jóvenes decididas por el servicio o la clausura en conventos, los seminarios, la Domus Galilei.  Los matrimonios reconstruidos, la abstención de los alcohólicos, la regeneración de drogadictos, la conciliación de los enemigos, la retractación a la mentira, la quitada de los ídolos (estos últimos frutos dados por misericordia de Dios) y en fin un sinnúmero de bienes para la sociedad. La belleza del culto, la pertenencia de la Eucaristía, la verdad del acto penitencial, el profundo sentido de la pasión, muerte y resurrección de Cristo Jesús, con las hermosas ceremonias pertinentes y la gran pascua de resurrección, y de seguro que Ustedes aportarían muchas otras cosas, igual o más valiosas que estas que he descrito; tal vez las que el Señor ha hecho en tu vida, que al final son los frutos más grandiosos y bondadosos, pues son los que Dios ha dado a ti.
He aquí el gran acertijo, ¿será que los excluidos nunca tuvieron nada de esto ni lo tendrán? Pues bien, invito al Camino, a sus equipos de Catequistas, a sus itinerantes del mundo entero, a su fundador o iniciador Kiko Arguello (de quien dije en la asamblea de  escucha de la sinfonía “el sufrimiento de los inocentes” delante de unos 500 hermanos, y por el micrófono cedido por el padre Hugo, quien anunció mi exclusión, dije así: “esta sinfonía es el llanto de Cristo a través de la inspiración de Kiko por el dolor de los inocentes” . Y repito, con todo respeto, invito a Kiko y a su equipo gestor, para que hagan una pausa en el caminar y revisen, que tan equivocado puedo estar, y si es así que Dios me perdone este texto, y si no, moderar o corregir algunos parámetros, que aun los santos se equivocaron alguna vez, y se levantaron para la gloria de Dios. Pero antes no tiren las ovejas descarriadas a la boca del león rugiente, miren que no todos tenemos la capacidad de resarcir el duro golpe de sentirse por fuera de un itinerario Católico de fe, y de recurrir a otros modos catequísticos, mas cuando han pasado muchos años en un mismo caminar, les recuerdo que ni los hermanos separados o esperados, excluyen a sus fieles o miembros de células, grupos, comuniones, asambleas o como quieran llamarse, solo por faltas civiles punibles. Que pasará ahora con la “oveja perdida”?  será que el Camino Neocatecumenal la abandona a voluntad del extraviado que la mayoría de veces termina peor que como inició la catequesis, dudando de Dios y de los que están al servicio de la catequesis, es hora de reflexionar realmente si se sigue un camino en las raíces de la Iglesia, ya en el siglo XXI, pues a este ritmo terminaremos en la hoguera.
Respetuosamente y para terminar, me dirijo a la jerarquía de nuestra iglesia Católica, a los Sacerdotes,  Presbíteros,  Párrocos, Obispos, Arzobispos, Cardenales, Nuncios Apostólicos, equipos del Dicasterio, Obreros de Dios en el Vaticano, y al mismo Sumo Pontífice, humilde siervo de Dios, apóstol de la humanidad, el Exelentisimo Sr. Jorge Mario Bergoglio, Papa Francisco (“el último ha de ser el primero”). ¿Quién de Ustedes abandonaría una oveja extraviada?
Con muchísimo respeto y reverencia, ruego a Dios y pido a Ustedes, que revisen esta parte, que duele con un dolor ajeno. Con mucha humildad alguien tiene que decirlo, y si la respuesta es que el Camino Neocatecumenal solo se entiende a través de la fe y no de la razón; pues ni por lo uno ni por lo otro se puede entender la exclusión de hermanos de un itinerario de fe en un mismo credo, o terminaremos aceptando por manipulación de la fe, toda duda teológica Cristiana.
Si de verdad la Iglesia, que en su sabiduría ha dado aprobación a los estatutos del Camino Neocatecumenal, vela por sus feligreses vengan de donde vengan, pues ya es hora que corrija como buena madre, posiciones probablemente equivocadas de este itinerario de iniciación Cristiana, de lo contrario estaríamos aceptando vinculaciones sectarias a nuestra iglesia Católica.
Nuevamente pido disculpas y perdón a Dios y a Ustedes, si mi apreciación, observación o relatoría “Experiencia catecumenal”. Es invalida y salida del verdadero sentido de común unidad o comunidad, pues de lo contrario seguiré pensando como el sacerdote que escribió el párrafo con que inicié este escrito “Lo que tiene de Cristiano el Camino Neocatecumenal, no le pertenece, es patrimonio de la Iglesia y lo que tiene de original y particular no es Cristiano”. Rezad por mí.
Mil gracias por su atención y valioso tiempo.
Humilde Servidor

ROBERTO FRANCO VILLEGAS.
C. C. No. 16.592.153 Cali. Col.